30.10.10

Tarta de calabaza



Es tiempo de calabazas, y no porque sea Halloween, sino porque estamos en otoño. La estación del año que nos invita a recogernos en casa y disfrutar más de nuestra familia y de nuestro hogar. Este año ha sido un buen año en el huerto y tenemos tantas calabazas que ya no sabía que hacer con ellas. A mi me encanta la crema de calabaza, pero con una vez que la haga tengo para todo el otoño, solo me gusta a mi. Así que aprovechando este tiempo de desconexión forzada he aprovechado para desempolvar viejas recetas y experimentar un poco en la cocina.


Las hemos comido en bizcocho, tortitas, galletas, horneadas con queso, fritos de patata y calabaza.....de mil maneras, pero sin duda la que más nos ha gustado ha sido esta versión muy poco modificada de una receta que encontré en el blog Food & Cook de Trotamundos. Yo no tengo KA así que la receta está hecha con varilla en mano, os puedo asegurar que no se tarda nada y es un auténtico placer comerla.


Estos días no he visitado vuestro blogs, así que no se si habrá muchas versiones de esta tarta, en unos días lo descubriré y seguro que todas estarán igual de irresistibles. No me dio tiempo a tomar una foto de la tarta entera, y aunque la he hecho un par de veces, nunca me ha durado al mediodía. Así que espero que os conforméis con este trocito.

Ingredientes:


Para el relleno:

200 gr de azúcar de caña
1 cda de maicena
½ cdta de sal
1 cdta de canela
400 gr de puré de calabaza
3 huevos
200 ml de nata ligera
200 gr de almedras troceadas

Para la masa quebrada dulce:

200 gr de harina
100 gr de mantequilla
1 huevo
50 gr de azúcar
1 pizca de sal

Lo primero que haremos será el puré de calabaza. Partiremos la calabaza por la mitad y limpiaremos, quitando las pipas. En una bandeja con papel de aluminio colocaremo las dos mitades boca abajo, para evitar que se quemen los bordes. Las introduciremos en el horno previamente calentado a 90º, durante 30 min. Sacaremos la bandeja y dejaremos enfriar. Como todo en la cocina los tiempos son relativos y habrá que tener en cuenta el tamaño de la calabaza. Una vez fría, sacaremos la pulpa con ayuda de una cuchara.


A continuación prepararemos la masa quebrada. Haremos un volcán con la harina tamizada y colocaremos en el centro la mantequilla ablandada. Mezclaremos con las manos hasta conseguir una textura arenosa. Será entonces cuando integremos el azúcar. Una vez hecha bien la mezcla incluiremos los huevos y la sal, sin trabajar en exceso la masa.


Hacemos una bola, tapamos con film y dejamos reposar 20 min. Estiramos con rodillo y colocamos en un molde forrando incluso las paredes. Pinchamos con un tenedor la superficie y cubrimos con papel de hornear o aluminio , rellenando con unos garbanzos u otro tipo de elemento que ejerza presión sobre la masa. Horneamos 10 minutos a 200º. Transcurrido este tiempo la sacamos y la dejamos enfriar.


Mientras preparamos el relleno. Mezclamos los huevos con el azúcar, cuando estén bien integrados, añadimos la maicena, la sal, el jengibre y la canela. Por último añadiremos el puré de calabaza, y mezclaremos con las varillas e iremos añadiendo la nata poco a poco hasta que quede una mezcla homogénea.


Extenderemos el relleno encima de la masa quebrada y hornearemos a 180º en la parte inferior del horno entre 30 y 45 minutos. Dejándola enfriar sobre la rejilla. Una vez fría le añadiremos las almendras troceadas.




12.10.10

Lentejas con setas



8Siempre he sentido especial predilección por la comida vegetariana, hasta hubo un tiempo en el que pasó por mi mente la "conversión", aunque nunca lo hice, ni siquiera un día.  Sin embargo ahora no  como casi proteína animal, porque no le sienta muy bien a mi digestión.

La primera vez que probé estas lentejas, estaba en el curso de tartas decoradas. La chica que daba el curso hacía la comida y comíamos en el taller. Uno de los días había hecho lentejas y no sé vosotros, pero mis lentejas eran y son muy contundentes, con sello propio, vamos que no me como unas lentejas en cualquier lado.

El caso es que no había otra cosa, o las tomas o las dejas, y yo decidí comerlas, y vaya si las comí, que repetí y todo. Cuando le pregunté qué llevaban, y empezó a decirme especias, me sorprendió.

Cuando llegué a casa y lo comenté, la cara fue de..."espero que no se te ocurra". Así que cuando he tenido que empezar a hacer lentejas con verduritas para la peque de 17 meses, me acordé y las hice. La niña repitió, el padre me dijo que cómo no le había dejado más y el mayor no claudicó, pero tiempo al tiempo.

Así que cuando hago lentejas preparo dos tipos, unas vegetarianas y otras hipercalóricas con tocino y chorizo, que también están muy ricas pero estoy tres dias haciendo la digestión.




Ingredientes:

250 gr de lentejas pardina (aproximadamente)
50 gr de setas
1/2 calabacín
1 zanahoria
1 cebolla
1 diente de ajo
Jengibre en polvo
Canela
Curry
Sal
Pimienta
Perejil

Ponemos en remojo las lentejas la noche anterior. Las escurrimos, lavamos y  miramos  cuidadosamente por si encontráramos alguna piedrecita.

Echamos en la olla donde las vamos a cocinar, un poquito de aceite para pochar la cebolla picada. La salamos para que sude y suelte todo el jugo. Añadimos el diente de ajo pelado, la zanahoria y el calabacín picados en daditos. Sin dejar que estos últimos se ablanden demasiado. Echamos las setas picadas y las lentejas, mezclamos todo para que se impregnen las lentejas del aceite, y cubrimos de agua. Cocemos a fuego lento 1 hora y media, mas o menos, todo dependerá de la dureza del agua y del tipo de lenteja.

Es entonces cuando echamos una pizca de sal, pimienta, curry, canela y jengibre. Y digo una pizca, porque son sabores muy intensos,  por lo que si nos excedemos pueden estropear un delicioso guiso. Cada cierto tiempo removemos.

Cuando las lentejas hayan espesado, es decir haya ligado la salsa, rectificaremos en especias y  las retiramos del fuego. Las dejamos reposar el tiempo que podamos, los guisos deben asentarse para que los sabores y aromas de todos sus ingredientes puedan mezclarse.

A mi me gusta picar unas setas y hacerlas a la plancha con un poquito de perejil picado, para luego echarlas por encima. También están muy ricas con unos piñones tostados

8.10.10

Tartaletas de pesto y calabacín



Hasta hace unos días no sabía que se podían presentar varias recetas al concurso que organiza nuestra amiga Sara y patrocina aceitevirgen.com . En ese momento pensé que no me iba a dar tiempo, y lo descarté. Sin embargo me acordé de unas tartaletas que tenía la idea de hacerlas desde hace algún tiempo cuyo ingrediente principal es el pesto.

 
El pesto es una salsa italiana, que se basa en aceite de oliva, un fruto seco y al menos una hierba fresca que suele ser la albahaca. Así que viendo que era uno de los ingredientes principales me animé a hacerla. 

Como casi todos los pasteles salados de este tipo , está mucho mejor de un día para otro y a temperatura ambiente o templado.
Ingredientes para la masa quebrada:

200 gr de harina
100 gr de mantequilla
1 huevo
sal

Ingredientes para el relleno:

12 hojas de albahaca
70 ml de aceite de oliva virgen extra
20 gr piñones
15 gr de parmesano recién rallado
25 gr de gruyere
1 calabacín grande
1/2 cebolla
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra para pochar las verdura
100 gr de beicon ahumado cortado en tiras
2 huevos
200 ml de nata para cocinar


Preparación de la masa quebrada:

Hacemos un volcán con la harina tamizada y colocamos en el centro la mantequilla blanda. Mezclamos bien hasta que la harina quede como arenosa. Entonces añadimos los huevos y la sal  y se mezclan sin  trabajar demasiado.

Hacemos una bola y tapamos con paño o film y dejamos 20 minutos enfriar.

Estiramos con un rodillo y colocamos en los moldes engrasados forrando incluso las paredes. Pinchamos con un tenedor para que no suba, cubrimos con un papel de hornear o papel de aluminio y rellenamos con unos garbanzos u otro tipo de elemento que ejerza presión sobre la masa. Horneamos 10 minutos a 200ºC. Sacamos y dejamos enfriar.


Preparación de la farsa:

Ponemos en una sartén a fuego lento el beicon ahumado, que se haga pero sin tostarse. Una vez que esté hecho lo colocamos sobre una servilleta absorvente, para eliminar cualquier tipo de grasa.

Por otro lado, preparamos el pesto, mezclando las hojas de albahaca, los piñones, el aceite de oliva virgen, el parmesano, el gruyere y una pizca de sal. Lo mezclamos con la batidora muy bien hasta que quede una pasta homogenea.  Reservamos.

Picamos la cebolla y el diente de ajo, y lo pochamos durante 5 minutos, añadimos el calabacín picado y rehogamos 10 minutos mas. Echamos el pesto y lo integramos bien, una vez hecho apagamos .

En un bol batimos los huevos, añadimos la nata y cuando esté todo bien mezclado, lo mezclamos con el calabacín, la cebolla, el ajo, el pesto y el beicon, reservando un poco para adornar

Rellenamos los moldes con la mezcla y echamos por encima el beicon que habíamos reservado.

Los introducimos en el horno previamente calentado a 180ºC durante 15-20 minutos. Lo sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Servir templado.

6.10.10

Cupcakes de plátano con chocolate "Big Size"

Como ya sabéis, el echo de vivir donde vivo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Uno de los inconvenientes es no encontrar ciertos productos. Así que cuando voy a la capital, siempre llevo hecha una lista, otras muchas es mi hermana la que viene y siempre pregunta qué necesito. Una de esas veces la encargué que fuera al American Store a comprarme unos colorantes y unos cupcakes.

Cuando llegó, empezó a sacar los encargos entre ellos había un regalito ... unos cupcakes Big Size de Wilton, me quedé sin palabras. Mira que tengo el anuario, pero nunca había reparado en ellos, me encantaron.



Os podéis imaginar lo que mi cabeza empezó a pensar... por supuesto, que receta iba a tener el honor de rellenar esos cupcakes. Aunque tenía el problema del molde, el de los normales no sería suficientemente alto para que no se abrieran. Y pensé en unas latitas bien recortadas, pero en el transcurso de los meses no hubo la oportunidad.

Cuando tuve que ir a la mencionada tienda a comprar diferentes cosas para la tarta hawaina, vi un molde para hacer estos cupcakes....pero dichosos precios....el caso es que tenía que comprar tantas cosas que allí se quedó, y seguí pensando en mis latas.

Cuando llegó mi cumpleaños, ahí estaba envuelto con mucho cuidado, claro está que ni me imaginaba que podía ser.... ¡Que ilusión! Fue entonces cuando decidí que los haría para compartir con mi familia, y este fin de semana pasado llegó el momento.
Llevábamos planeando un viaje de fin de semana a la costa , todos juntos,casi un mes y siempre se nos estropeaban los planes. Cuando por fin pudimos irnos, les dije que yo llevaría el desayuno. Así que dos días antes me puse a prepararlos.


Las cantidad que hice, fue la que suelo hacer para los cupcakes normales, sin embargo solo hubo para 4, uno para cada uno, pero nos quedamos con ganas de repetir.



Esta receta es una mezcla entre el pan de plátano que suelo hacer y una receta que encontré en el blog Magic flavours.

Ingredientes:

2 huevos
100 ml de aceite de girasol
75 grs de azúcar de caña
75 grs de azúcar blanco
3 gotas de extracto de vainilla
3 plátanos maduros
1 cucharadita de levaduraa en polvo
1 cucharadita de bicarbonato
250 gr de harina
1 pizca de sal
1/2 cucharadita de canela
100 grs de gotas de chocolate negro


Pelar los plátanos y aplastarlos bien con el tenedor. En un bol mezclar los huevos, el azúcar, vainilla y el aceite. Cuando estén bien incorporados todos los ingredientes, añadir el plátano aplastado y mezclar bien.

Por otro lado, mezclar el harina con la levadura, el bicarbonato, la sal y la canela.

En el bol donde están los líquidos, ir añadiendo el harina con el resto de los ingredientes a cucharadas y sin parar de remover. Por último echamos las pepitas de chocolate, de manera que toda la masa tenga pepitas, si las echamos de golpe se quedarán apelmazadas y no se repartirán.



Una vez terminado este último paso. Echamos la cantidad correspondiente en cada molde, un poco más de la mitad. Introducimos en el horno, previamente calentado a 180º, en la bandeja de abajo y unos 20 minutos.

En el último momento, antes de introducirlos en el horno les eché azúcar moreno por arriba, a mi me gusta el punto crujiente.

Espero que os gusten.

5.10.10

Saquitos de col rellenos




La hermana de mi madre, vive en Estados Unidos desde los 18 años, lleva allí más de 50 años, por lo que sus costumbres culinarias son más americanas que españolas. Eso añadido a que mi abuelo trabajaba en la base americana de Torrejón de Ardoz, hizo que mi experiencia culinaria con el otro charco, no fuera tan lejana.

Me crié, con pancakes para desayunar y sirope de arce, bizcochos de zanahoria, crema de cacahuete, kisses de chocolate, gominolas Haribo, helado de  pistacho.... claro os podeis imaginar cuando hacíamos merienda en casa con los amigos .....alucinanban. Nosotras no entendíamos porque no lo hacían en otras casas, y nos parecía extraño que con lo ricas que estaban las tortitas o el bizcocho de zanahoria, nadie lo hubiera comido.

Crecimos en la ignoracia, en un sentir antiamericano infundido por la sociedad pero que se desmoronaba cada vez que mi tía venía de viaje, o enviaba alguna carta con fotos y recetas para sandwich. 

Mirando al pasado, te das cuenta de lo inconcongruente de la historia. Me doy cuenta de lo afortunada que fuí por poder atesorar recuerdos, que ahora puedo transmitir a mis hijos. Y de conocer una cultura en la que la única comida no es la hamburguesa.

La primera vez que probé este plato tenía unos 20 años, y estaba en "mi post adolescencia". Mi madre ya no estaba y lo hizo mi tía, la que en aquel entonces no era santo de mi devoción, por diversas razones. Así que os podéis imaginar con la cara que miré este plato.  Sin embargo ahora forma parte de mi recetario particular y me gustaría compartirla con todos vosotros.

Esta entrada quiero dedicarsela a El Brecha, espero que le guste tanto como a mi su verborrea, con la que me hace pasar muy buenos ratos. Ya sé que no es un plato italiano, pero hay que abrirse al mundo, ¿no crees?. A Kisa, que a pesar del blog tan maravilloso que tiene y de las recetas tan buenas que nos presenta, no consigue que amase...bueno la verdad es que no tengo demasiado tiempo...pero al final lo haré, lo prometo. Y a Vero que hace poquito a empezado con su blog, y es encantadora, siempre con  muchas ganas de superación.




Ingredientes:

12 hojas de repollo o col
100 gr de arroz cocido
250 grs de carne picada mezclada (cerdo y ternera)
1 bote de maiz
250 gr tomate frito casero
Queso parmesano rallado
1 cucharita curry
1 cucharada albahaca
1/2 cucharadaoregano
1 pizaca jengibre
1 cuharadita salsa Worcester

Retiramos las hojas de repollo con cuidado de que no se rompan ( yo les doy un corte en la base que es donde son mas gruesas). Las cocemos en agua hirviendo con sal 15 minutos, retiramos de fuego transcurrido este tiempo y las dejamos escurrir.

Mientras hacemos la farsa. Rehogamos la carne, con un pizca de aceite de oliva, sin salar y a fuego fuerte. Sin parar de remover para evitar que se queme. Cuando haya cogido color, salpimentamos y añadimos el resto de las especies, el arroz y el maiz. Removemos y reservamos.

Cuando las hojas estén secas ponemos en la parte curva un par de cucharadas de la farsa que hemos preparado. Hacemos un paquetito que sellamos con un palillo, poniendolo con esta parte hacia abajo en un fuente de horno. Una vez hechos todos los saquitos vertemos un chorrito de tomate frito por encima y espolvoreamos queso parmesano recien rallado.

Introducimos en el horno precalentado a 180ºC, y se deja hornear 15 minutos. Transcurrido este tiempo lo sacamos y servimos.


Nota:
Yo cuento con 3 hojas por comensal, y las cantidades de especies son orientativas, se pueden cambiar cantidades y tipos de especies. La receta original lleva cardamomo, pero por esto lugares no la encuentro y lal tengo en mi lista de pendientes cuando vaya a Madrid.