Ya estoy de vuelta, con muchas ganas de publicar y de visitar vuestro blog, aunque algunos ya los he visitado estos días. Han sido unos días muy ajetreados, con los niños de un lado para otro, y de celebraciones, ya que entremedias hemos tenido dos celebraciones de cumpleaños, el mío y el de Gaby.
Así que os podéis imaginar que he cocinado, fotografiado y disfrutado. Poco a poco a lo largo de este mes iré publicando los platos que he ido confeccionando, pero mi primera entrada es para la segunda receta que quiero presentar al Concurso Lazy Blog-Kitchen Club.
Os comento un poco como surgió la idea de realizar este plato, que por cierto he podido comprobar, con bastante asombro, que en la película de animación de Shrek 4, sale un puesto de chimichangas.
Cuando decidí concursar sabía que iba a ser un poco difícil para mi ya que nunca había probado la comida mejicana a excepción de los frijoles negros que en mi casa son clásico, pero ahora en verano no me apetecía preparar este plato. Así que me puse a investigar y a decidir que podía hacer.
En mi búsqueda llegue a sitios curiosos como Historia de la gastronomía mejicana, pero fue en la Wikipedia donde encontré el nombre de chimichanga y me puse a investigar como se hacían.
Son burritos fritos típicos de la zona norte del país. Se pueden hacer de diferentes tamaños, hasta del tamaño de una pizza que recibe el nombre de sobaquera. Son tortillas de harina, rellenas de un guiso de carne deshebrada, dobladas con forma de rectángulo y luego fritas en aceite o manteca. Es un plato bastante consistente y como tal puede considerarse plato único.
Ingredientes:
4 tortillas de harina
200 gr de pechuga de pollo
100 gr de panceta ahumada en tiras
1 cebolla
1 tomate grande
100 ml de caldo de pollo
Queso cheddar en taquitos
Cilantro
Chile en polvo
Se pica muy fina la cebolla y se pone a pochar con una pizca, cuando este transparente se le añade el tomate en dados, previamente pelado y despepitado. En una sartén a parte se pone la panceta cortada en tiras a freír en su propio aceite. Cuando esté hecha se retira el exceso de grasa con un papel absorbente y se incorpora al sofrito.
Mientras se pone a cocer el pollo en agua, unos 10 minutos. Se retira del fuego reservando el caldo y deshebrando el pollo, para incorporarlo al sofrito. Añadimos el caldo, dejándolo cocer hasta que se evapore.
Ponemos una pizca de chile, cilantro picado y si es necesario corregimos de sal. Dejamos que se enfríe, que será cuando incorporemos el queso.
Preparamos una tortilla de harina, ponemos en el centro una cucharada o dos del guiso y cerramos como si fuera un sobre con forma un rectángulo. Nos ayudamos de unos palillos para cerrarlos, así al freírlos no se abrirán.
Calentamos el aceite y los freímos por ambos lado. Los ponemos en un plato con papel absorbente para que suelte el exceso de aceite. Quitamos los palillos.
Emplatamos con una ensalada o con un poquito de salsa guacamole o tomate.
En mi búsqueda llegue a sitios curiosos como Historia de la gastronomía mejicana, pero fue en la Wikipedia donde encontré el nombre de chimichanga y me puse a investigar como se hacían.
Son burritos fritos típicos de la zona norte del país. Se pueden hacer de diferentes tamaños, hasta del tamaño de una pizza que recibe el nombre de sobaquera. Son tortillas de harina, rellenas de un guiso de carne deshebrada, dobladas con forma de rectángulo y luego fritas en aceite o manteca. Es un plato bastante consistente y como tal puede considerarse plato único.
Ingredientes:
4 tortillas de harina
200 gr de pechuga de pollo
100 gr de panceta ahumada en tiras
1 cebolla
1 tomate grande
100 ml de caldo de pollo
Queso cheddar en taquitos
Cilantro
Chile en polvo
Se pica muy fina la cebolla y se pone a pochar con una pizca, cuando este transparente se le añade el tomate en dados, previamente pelado y despepitado. En una sartén a parte se pone la panceta cortada en tiras a freír en su propio aceite. Cuando esté hecha se retira el exceso de grasa con un papel absorbente y se incorpora al sofrito.
Mientras se pone a cocer el pollo en agua, unos 10 minutos. Se retira del fuego reservando el caldo y deshebrando el pollo, para incorporarlo al sofrito. Añadimos el caldo, dejándolo cocer hasta que se evapore.
Ponemos una pizca de chile, cilantro picado y si es necesario corregimos de sal. Dejamos que se enfríe, que será cuando incorporemos el queso.
Preparamos una tortilla de harina, ponemos en el centro una cucharada o dos del guiso y cerramos como si fuera un sobre con forma un rectángulo. Nos ayudamos de unos palillos para cerrarlos, así al freírlos no se abrirán.
Calentamos el aceite y los freímos por ambos lado. Los ponemos en un plato con papel absorbente para que suelte el exceso de aceite. Quitamos los palillos.
Emplatamos con una ensalada o con un poquito de salsa guacamole o tomate.
