Como ya sabéis, el echo de vivir donde vivo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Uno de los inconvenientes es no encontrar ciertos productos. Así que cuando voy a la capital, siempre llevo hecha una lista, otras muchas es mi hermana la que viene y siempre pregunta qué necesito. Una de esas veces la encargué que fuera al American Store a comprarme unos colorantes y unos cupcakes.
Cuando llegó, empezó a sacar los encargos entre ellos había un regalito ... unos cupcakes Big Size de Wilton, me quedé sin palabras. Mira que tengo el anuario, pero nunca había reparado en ellos, me encantaron.
Os podéis imaginar lo que mi cabeza empezó a pensar... por supuesto, que receta iba a tener el honor de rellenar esos cupcakes. Aunque tenía el problema del molde, el de los normales no sería suficientemente alto para que no se abrieran. Y pensé en unas latitas bien recortadas, pero en el transcurso de los meses no hubo la oportunidad.
Cuando tuve que ir a la mencionada tienda a comprar diferentes cosas para la tarta hawaina, vi un molde para hacer estos cupcakes....pero dichosos precios....el caso es que tenía que comprar tantas cosas que allí se quedó, y seguí pensando en mis latas.
Cuando llegó mi cumpleaños, ahí estaba envuelto con mucho cuidado, claro está que ni me imaginaba que podía ser.... ¡Que ilusión! Fue entonces cuando decidí que los haría para compartir con mi familia, y este fin de semana pasado llegó el momento.
Llevábamos planeando un viaje de fin de semana a la costa , todos juntos,casi un mes y siempre se nos estropeaban los planes. Cuando por fin pudimos irnos, les dije que yo llevaría el desayuno. Así que dos días antes me puse a prepararlos. Las cantidad que hice, fue la que suelo hacer para los cupcakes normales, sin embargo solo hubo para 4, uno para cada uno, pero nos quedamos con ganas de repetir.
Esta receta es una mezcla entre el pan de plátano que suelo hacer y una receta que encontré en el blog Magic flavours.
Ingredientes:
2 huevos
100 ml de aceite de girasol
75 grs de azúcar de caña
75 grs de azúcar blanco
3 gotas de extracto de vainilla
3 plátanos maduros
1 cucharadita de levaduraa en polvo
1 cucharadita de bicarbonato
250 gr de harina
1 pizca de sal
1/2 cucharadita de canela
100 grs de gotas de chocolate negro
Pelar los plátanos y aplastarlos bien con el tenedor. En un bol mezclar los huevos, el azúcar, vainilla y el aceite. Cuando estén bien incorporados todos los ingredientes, añadir el plátano aplastado y mezclar bien.
Por otro lado, mezclar el harina con la levadura, el bicarbonato, la sal y la canela.
En el bol donde están los líquidos, ir añadiendo el harina con el resto de los ingredientes a cucharadas y sin parar de remover. Por último echamos las pepitas de chocolate, de manera que toda la masa tenga pepitas, si las echamos de golpe se quedarán apelmazadas y no se repartirán.
Una vez terminado este último paso. Echamos la cantidad correspondiente en cada molde, un poco más de la mitad. Introducimos en el horno, previamente calentado a 180º, en la bandeja de abajo y unos 20 minutos.
En el último momento, antes de introducirlos en el horno les eché azúcar moreno por arriba, a mi me gusta el punto crujiente.
Espero que os gusten.


