Me gustaría agradecer a toda la gente que me ha visitado, se ha hecho seguidora y me ha comentado, su compañía. Todos sabemos, que gracias a ese esfuerzo, los dias grises tiene mas color, y que aunque estemos saturados por otras razones, exprimimos el tiempo más de lo que deberíamos.
Me encanta visitar vuestros blogs, y comentarlos. Me gustan, inspiran, enternecen, alegran, y algunos entristecen.
He empezado hace muy poco y sin embargo mi lista de pendientes por hacer es interminable, no tengo tiempo de cocinar tanto. Hay días en los que las recetas, las anotaciones, las cosas interesantes, se me amontonan. Otras veces que enciendo y veo en el reader 1541147567 actualizaciones, ¡horror! sólo tengo 5 minutos.
La única manera de agradeceros el que esteis ahí es dedicaros esta entrada a tod@s los que me comentáis y me seguís.
Un millón de besos y gracias.
Un millón de besos y gracias.
Esta ensalada la probé por primera vez en un restaurante italiano que hay en el pueblo de Alcoceber en Castellón, y desde entonces en verano no falta en nuestra mesa.
Ingredientes:
1 lechuga hoja de roble
1/4 de melón
1 racimo de uvas negras
Queso feta
Las uvas se lavan y se cortan por la mitad. El melón se trocea (yo en este caso hice bolas), la lechuga se lava y se corta con las manos, para evitar la oxidación.
Montaje:
Se coloca la lechuga y encima se dispone el melón, las uvas y el queso feta desmenuzado con las manos.
La última vez que la comimos, mi chico comentó que la próxima vez que la hiciéramos podríamos aliñarla con una vinagreta de miel. Puede ser una buena idea, para mi gusto no necesita más, pero se probará.

