La hermana de mi madre, vive en Estados Unidos desde los 18 años, lleva allí más de 50 años, por lo que sus costumbres culinarias son más americanas que españolas. Eso añadido a que mi abuelo trabajaba en la base americana de Torrejón de Ardoz, hizo que mi experiencia culinaria con el otro charco, no fuera tan lejana.
Me crié, con pancakes para desayunar y sirope de arce, bizcochos de zanahoria, crema de cacahuete, kisses de chocolate, gominolas Haribo, helado de pistacho.... claro os podeis imaginar cuando hacíamos merienda en casa con los amigos .....alucinanban. Nosotras no entendíamos porque no lo hacían en otras casas, y nos parecía extraño que con lo ricas que estaban las tortitas o el bizcocho de zanahoria, nadie lo hubiera comido.
Crecimos en la ignoracia, en un sentir antiamericano infundido por la sociedad pero que se desmoronaba cada vez que mi tía venía de viaje, o enviaba alguna carta con fotos y recetas para sandwich.
Mirando al pasado, te das cuenta de lo inconcongruente de la historia. Me doy cuenta de lo afortunada que fuí por poder atesorar recuerdos, que ahora puedo transmitir a mis hijos. Y de conocer una cultura en la que la única comida no es la hamburguesa.
La primera vez que probé este plato tenía unos 20 años, y estaba en "mi post adolescencia". Mi madre ya no estaba y lo hizo mi tía, la que en aquel entonces no era santo de mi devoción, por diversas razones. Así que os podéis imaginar con la cara que miré este plato. Sin embargo ahora forma parte de mi recetario particular y me gustaría compartirla con todos vosotros.
Esta entrada quiero dedicarsela a El Brecha, espero que le guste tanto como a mi su verborrea, con la que me hace pasar muy buenos ratos. Ya sé que no es un plato italiano, pero hay que abrirse al mundo, ¿no crees?. A Kisa, que a pesar del blog tan maravilloso que tiene y de las recetas tan buenas que nos presenta, no consigue que amase...bueno la verdad es que no tengo demasiado tiempo...pero al final lo haré, lo prometo. Y a Vero que hace poquito a empezado con su blog, y es encantadora, siempre con muchas ganas de superación.
Ingredientes:
12 hojas de repollo o col
100 gr de arroz cocido
250 grs de carne picada mezclada (cerdo y ternera)
1 bote de maiz
250 gr tomate frito casero
Queso parmesano rallado
1 cucharita curry
1 cucharada albahaca
1/2 cucharadaoregano
1 pizaca jengibre
1 cuharadita salsa Worcester
Retiramos las hojas de repollo con cuidado de que no se rompan ( yo les doy un corte en la base que es donde son mas gruesas). Las cocemos en agua hirviendo con sal 15 minutos, retiramos de fuego transcurrido este tiempo y las dejamos escurrir.
Mientras hacemos la farsa. Rehogamos la carne, con un pizca de aceite de oliva, sin salar y a fuego fuerte. Sin parar de remover para evitar que se queme. Cuando haya cogido color, salpimentamos y añadimos el resto de las especies, el arroz y el maiz. Removemos y reservamos.
Cuando las hojas estén secas ponemos en la parte curva un par de cucharadas de la farsa que hemos preparado. Hacemos un paquetito que sellamos con un palillo, poniendolo con esta parte hacia abajo en un fuente de horno. Una vez hechos todos los saquitos vertemos un chorrito de tomate frito por encima y espolvoreamos queso parmesano recien rallado.
Introducimos en el horno precalentado a 180ºC, y se deja hornear 15 minutos. Transcurrido este tiempo lo sacamos y servimos.
Nota:
Yo cuento con 3 hojas por comensal, y las cantidades de especies son orientativas, se pueden cambiar cantidades y tipos de especies. La receta original lleva cardamomo, pero por esto lugares no la encuentro y lal tengo en mi lista de pendientes cuando vaya a Madrid.