Tenía ganas de publicar unas hamburguesas para poder recomendaros un local de Madrid. Desde hace algunos meses mi hermana nos insistía en ir a comer a una hamburguesería de la capital, donde según ella eran las mejores hamburguesas que había probado, Home Burguer. Hace poco sucumbimos a la tentación y os aseguro que cuando podamos volvemos.
Ya sabéis que yo no soy muy carnívora, y por ese motivo me comí una hamburguesa de langostinos, uhmmm una delicia. Pero tengo que decir que la de G. estaba mucho mejor, era de carne con salsa de arándanos y queso de cabra. Todas las carnes son ecológicas y creo que las verduras y los panes también. En su página podéis ver todos los detalles incluido el menú con los precios.
Y ahora os dejo con estas de quinoa, que no tienen nada que envidiar a las del citado lugar. La receta original es de Mónica, que me recomendó empezar con las hamburguesas para introducirme en el mundo de la quinoa. Espero que os gusten.
Ingredientes
½ cebolla
1 vaso de leche
1 taza de quinoa
2 tazas de agua
Sal
1 Huevo
Especias ( jengibre, pimienta de Jamaica, curry y nuez moscada)
1 diente de ajo
1 cucharada de Sésamo
4 cucharadas de harina
Preparación de la cebolla frita:
Picar la cebolla finamente e incorporarlas a un cuenco con la leche. Dejar en remojo media hora mínimo. Escurrimos y freímos en abundante aceite caliente. Las sacamos y las dejamos sobre papel absorbente para que suelten el exceso de grasa. Así con una pizca de sal están deliciosas.
Preparación de las hamburguesas:
Se lleva el agua con sal a ebullición, y se incorpora la quinoa. Se deja cocer a fuego lento durante 20 minutos. En un bowl batimos el huevo, y añadimos las especies, la cebolla frita, el ajo picado, el sésamo, la harina y la quinoa. Mezclamos todos los ingredientes y les damos forma de hamburguesas. Las freímos en un poco de aceite, hasta que esté doradas. Las colocamos en papel absorbente. Y ya están listas para tomar como nos apetezcan.
En este caso las emplatamos con unos panecillos untados en mostaza, con un poco de cheddar y rúcula. Pero también las hemos comido acompañadas de una ensalada un poco de salsa de soja, son una auténtica delicia.







