18.11.10

Gnocchi con setas y salsa Gorgonzola


Whole Kitchen en su Propuesta Salada para este mes de Noviembre nos invita a preparar todo un clásico de la gastronomía italiana, Noquis de Patata.

Siempre ha sido un plato que me ha llamado mucho la atención. Se considera pasta, pero su base no es la misma a la que estamos acostumbrados. En una ocasión los comí en un restaurante y me llevé una gran decepción.

Me alegró mucho ver el reto de este mes, ya que de otro modo no me habría atrevido nunca a prepararlos, incluso el darles otra oportunidad me pareció una estupenda idea. Al final de la receta os digo lo que me pareció. 

Los gnocchi son originarios del noreste italiano, se remontan al Renacimiento. Su antecedente mas próximo son los “zanzarelli”, que se preparaban con una mezcla de miga de pan, leche y almendras trituradas. En el “Seicento” pasaron a llamarse “Malfatti” sustituyendo los ingredientes anteriores por harina, agua y huevo. El origen de los gnocchis de patatas obedecen al ingenio humano ante situaciones extremas. En 1880 los “signoni”, propietarios de los molinos donde los campesinos molían el trigo, subieron las tasas. Ante el encarecimiento del producto estos últimos se vieron obligados a dejar de usar la harina de trigo sustituyéndola por puré de patatas, siendo todo un éxito.

8.11.10

Cheese ball (Bola de queso)



De nuevo una entrada con aire norteamericano, la Cheese Ball o bola de queso. Con este último nombre la ha conocido yo toda la vida. Siempre ha sido un plato de fiesta es casa de mis padres y hoy por hoy es en la mía. No hay una celebración en la que falte este aperitivo. 

He estado investigando un poco acerca de este aperitivo, y he quedado impresionada de saber que tiene un día propio. El 17 de Abril es el National Cheese Ball Day.  Es un festejo que se celebra desde hace muchísimo tiempo, sin embargo no si han encontrado documento que atestigüen quien fue el creador de este día ya que no hay registros del congreso no proclamaciones presidenciales. 

Quién sabe quizás sea una estrategia comercial más, como nuestra tradición de las uvas de la suerte en Nochevieja. Los excedentes de producción o las falta de consumo en ciertas épocas, hacen que la inventiva de los productores se dispare y creen tradiciones en las que luego  participamos de manera automática.

4.11.10

Meatloaf (Pastel de carne)


Este es otro de los indispensables en mi cocina, de herencia familiar. Aunque es un plato típicamente americano, todos sabemos que en España también lo preparamos muchísimo. En esta ocasión he querido prepararlo con un molde de cake, ya que queda mucho mejor para la presentación. Sin embargo, casi siempre le doy forma con las manos y lo pongo en una bandeja de horno sin más.

Los americanos lo llaman Meatloaf, por su forma de pan. Por lo general está hecho de carne picada de ternera, aunque también se utilizan otros tipos de carne. Sus orígenes son europeos, y ya se menciona en la cocina de romana de "Apicius". El  pastel de carne estadounidense tiene sus orígenes en el scrapple,  una mezcla de carne de cerdo y maiz que ofrecían los holandeses  los "Pennsylvania Dutch" que no eran de origen holandés, sino alemán (escapados de Alemania por razones religiosas) ya en tiempos coloniales. Este plato tal y como lo conocemos hoy en día, no empezaría a formar parte de los recetarios hasta el S.XIX.

Investigando un poco, sobre su historia, me he quedado maravillada con la cantidad de variantes que hay, incluidas todas las variaciones internacionales de diferentes países, como el polpettone italiano, que nos ofreció Sonia hace unos meses. Por cierto hoy es su cumpleaños, así que desde aquí la envió un fuerte abrazo. Felicidades Sonia.

P.D Gracias a Miriam del Invitado de invierno por su correción, si no habeis visitado su blog, no dejeis de hacerlo.

30.10.10

Tarta de calabaza



Es tiempo de calabazas, y no porque sea Halloween, sino porque estamos en otoño. La estación del año que nos invita a recogernos en casa y disfrutar más de nuestra familia y de nuestro hogar. Este año ha sido un buen año en el huerto y tenemos tantas calabazas que ya no sabía que hacer con ellas. A mi me encanta la crema de calabaza, pero con una vez que la haga tengo para todo el otoño, solo me gusta a mi. Así que aprovechando este tiempo de desconexión forzada he aprovechado para desempolvar viejas recetas y experimentar un poco en la cocina.


Las hemos comido en bizcocho, tortitas, galletas, horneadas con queso, fritos de patata y calabaza.....de mil maneras, pero sin duda la que más nos ha gustado ha sido esta versión muy poco modificada de una receta que encontré en el blog Food & Cook de Trotamundos. Yo no tengo KA así que la receta está hecha con varilla en mano, os puedo asegurar que no se tarda nada y es un auténtico placer comerla.


Estos días no he visitado vuestro blogs, así que no se si habrá muchas versiones de esta tarta, en unos días lo descubriré y seguro que todas estarán igual de irresistibles. No me dio tiempo a tomar una foto de la tarta entera, y aunque la he hecho un par de veces, nunca me ha durado al mediodía. Así que espero que os conforméis con este trocito.

Ingredientes:


Para el relleno:

200 gr de azúcar de caña
1 cda de maicena
½ cdta de sal
1 cdta de canela
400 gr de puré de calabaza
3 huevos
200 ml de nata ligera
200 gr de almedras troceadas

Para la masa quebrada dulce:

200 gr de harina
100 gr de mantequilla
1 huevo
50 gr de azúcar
1 pizca de sal

Lo primero que haremos será el puré de calabaza. Partiremos la calabaza por la mitad y limpiaremos, quitando las pipas. En una bandeja con papel de aluminio colocaremo las dos mitades boca abajo, para evitar que se quemen los bordes. Las introduciremos en el horno previamente calentado a 90º, durante 30 min. Sacaremos la bandeja y dejaremos enfriar. Como todo en la cocina los tiempos son relativos y habrá que tener en cuenta el tamaño de la calabaza. Una vez fría, sacaremos la pulpa con ayuda de una cuchara.


A continuación prepararemos la masa quebrada. Haremos un volcán con la harina tamizada y colocaremos en el centro la mantequilla ablandada. Mezclaremos con las manos hasta conseguir una textura arenosa. Será entonces cuando integremos el azúcar. Una vez hecha bien la mezcla incluiremos los huevos y la sal, sin trabajar en exceso la masa.


Hacemos una bola, tapamos con film y dejamos reposar 20 min. Estiramos con rodillo y colocamos en un molde forrando incluso las paredes. Pinchamos con un tenedor la superficie y cubrimos con papel de hornear o aluminio , rellenando con unos garbanzos u otro tipo de elemento que ejerza presión sobre la masa. Horneamos 10 minutos a 200º. Transcurrido este tiempo la sacamos y la dejamos enfriar.


Mientras preparamos el relleno. Mezclamos los huevos con el azúcar, cuando estén bien integrados, añadimos la maicena, la sal, el jengibre y la canela. Por último añadiremos el puré de calabaza, y mezclaremos con las varillas e iremos añadiendo la nata poco a poco hasta que quede una mezcla homogénea.


Extenderemos el relleno encima de la masa quebrada y hornearemos a 180º en la parte inferior del horno entre 30 y 45 minutos. Dejándola enfriar sobre la rejilla. Una vez fría le añadiremos las almendras troceadas.




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