Hoy os traigo unas barritas energéticas que son ideales para estos días primaverales que pronto podremos disfrutar. Son ideales, para llevar en la mochila cuando nos vamos a dar un paseo por el campo o la ciudad, y en especial con niños, que siempre les entra hambre cuando salen de casa, o por lo menos a los míos.
El otro día hablando con mi amiga Pily, me recomendó que hiciera unas barritas energéticas. Dio la casualidad que tenía muy recientes unas que había preparado del libro Nigella Express y que tenía pendientes de publicar. El caso es que como si de un juego se tratase, y después de mas o menos 20 mails, nos pusimos de acuerdo en publicar las dos nuestras recetas de barritas energéticas el mismo día y a la misma hora. Asi que hoy día 22 de Marzo de 2011 a las 16:00 pm en España y las 9:00 am al otro lado del Atlántico en Méjico, Pily y Ana está un poquito más unidas, me gusta la idea.
Se que ella no cree en la casualidades, pero sea cual sea la manera en la que el destino o Dios nos haya unido, estoy muy agradecida de poder contar con una familia al otro lado del mundo. Así que como no podía ser de otra manera esta entrada está dedicada a ellos, en especial a J. estoy impaciente por saber los resultados de tu prueba y a S. que se que me observas. Un millón de besos.
Ingredientes:
397 d de leche condensada
250 de copos de avena
100 de arándanos secos
125 gr de mezcla de semillas (pipas de girasol, sésamo crudo)
125 gr de cacahuetes
Precalentar el horno a 130º y untar de aceite una bandeja de hornear de unos 23x33 cm aprox. y le ponemos papel sulfurizado. Las chicas de Pienso...luego cocino, nos dicen un truco buenísimo para poder acoplar este papel de manera mas cómoda.
Templar la leche condensada en una cacerola mas bien grande y retirar del fuego, no dejar que humee.
Mientras en un recipiente amplio, mezclar la avena, las semillas, los arándanos y los cacahuetes. Cuando esté todo bien mezclado, se incorporar a la leche condensada, y con ayuda de una espátula de silicona se mezcla de manera envolvente todo.
Vertemos la mezcla en la bandeja, y presionamos, para que quede la capa lo mas compacta posible.
Horneamos 1 hora, lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar 15 minutos. Transcurrido este tiempo, cortamos en trozos y lo separamos del papel. Si esperamos costará retirarlo, como me pasó a mi la primera vez que las hice.
Vamos dejando estos trocitos reposar en una bandeja y esperamos a que enfríen totalmente.
Aquí os dejo las primeras flores, que ha dado un ciruelo que hay enfrente de nuestra casa, en una parcela semi-abandonada, del que nos abastecemos los vecinos a finales de verano. Y con una frase de unos los mejores poetas que han existido, desde mi punto de vista. Es una frase a la esperanza. Espero que os guste.








