Cada día tengo menos tiempo de hacer nada, la peque crece y la ocupación también. Se que much@s sabeis lo que es tener niños en casa y casi imposibilitan cualquier tarea que no sea estar con ellos. Pero desde que lei lo del concurso de Laube, me pareció tan buena idea, que quise participar. Así que con esta receta participo en el Concurso ¡Aprovéchame! de ¡Sano y de rechupete! El tema de las sobras es un mundo aparte. Nigella Lawson en alguno de sus libros hace una mención especial a las sobras al final de sus recetas, para hacer platos diferentes, Martha Stewart lo hace con la cena de Acción de gracias....vamos, que en todas las casas sobra comida de vez en cuando. A veces porque no hemos calculado bien la cantidad otras porque alguien avisa tarde que no viene a comer y otras porque queremos que sobre, como es mi caso con el cocido.
Me encanta el cocido, y mira que lo hago sencillito, mas imposible, pero da muchísimo de si. Creo que casi deberíamos hacer un concurso a parte con las sobras del cocido. Yo siempre hago ropa vieja y pringá, pero en mi casa tambien se comían los garbanzos fritos con tomate o las croquetas de la carne. Pero ¿qué hacer cuando echas unos garbanzos que se quedan duros? Eso ocurrió la primera vez que hice este paté, me inspiré en la receta que encontré en Legumechef hace muchos años. En esta ocasión lo he hecho con unos garbanzos bien ricos que sobraron del cocido de la semana. La cantidad de tomate también se adaptó a un pequeño tetrabrick que tenía abierto en la nevera.
Para presentar la receta, hice el paté en un molde de cake, pero también usé un recipiente mas pequeño para presentarlo en la foto. El más pequeño se quedó un poco seco asi que cogí un trozo del cake y lo pasé a un cuenco. Fue bastante fácil, ya que la textura es de mousse y se moldea bien.



