30.9.10

¿Os venis a Hawai conmigo?


"Aloha para aprender lo que no se dijo, para ver lo que no puede ser visto y para conocer lo incognoscible.”

- Queen Lili'uokalani

Cuantas veces habremos visto en las películas esta mítica tierra...más de uno ha tenido la gran suerte de surcar sus aguas. Esa manera de dar la bienvenida, los bailes y las voces melodiosas de los cantos, los bailes.....

Pues bien, el día que me encargaron esta tarta, no me venía la inspiración... así que me tocó tirar de San Google. Vi tartas maravillosas convertidas en volcanes por sí mismas, que se escapaban a mi experiencia. Finalmente me decanté, por hacer mi versión y este fue el resultado.




Mi  tercera creación. Sí, habéis leído bien, la segunda fue la  tarta de mi hija pequeña, de la cual no encuentro las fotos y si algún día las encuentro las publicaré.

En esta tarta use fondant preparado, no lo preparé yo por cuestión de tiempo y comodidad. Si alguna vez habéis hecho fondant sabréis, el azúcar se mete por todos los rincones de la cocina. Además la encimera de mi cocina es mas alta, lo normal es 70-75 cm y nosotros la tenemos a 80-90 cm no lo recuerdo bien. Para amasar un rato todo perfecto, pero cuando tienes que estar un buen rato mezclando el azúcar con el resto de ingredientes acabas bastante agotado y con doloro de hombros.

Mi querida isla no habría sido posible, sin la ayuda inestimable, de mi hermana, que siempre está ahí cuando la necesito. Cuando ya estaban hechas las palmeras, esas que parecen tan fáciles, se rompían enteritas. ¡Tres veces! las repetí, no había manera de sujetar las hojas, se partían, y ahora mientras escribo, no recuerdo muy bien lo que hizo que aguantaran.

Otra buena idea, de esas que te entran ganas de llorar, y no sabes si esconderte, tirar la tarta por la ventana, o llamar al de la fiesta y decirle "vete a comprar una tarta al super que no llego.... ", fue la siguiente. Como el bizcocho había subido casi de más, se me ocurrió que si colocaba el volcán encima quedaría más bonito y así fue, pero ¡ay! cuando voy a poner las palmeras y las casitas, todas para los lados, las palmeras rompiéndose, y las casitas...si llegan a ser de verdad, salen rodando. 

Buenos lo fuimos arreglando, y digo lo fuimos porque hay estábamos las dos hermanas mirando la tarta con perspectiva , pensando que haría el mejor de los arquitectos para solventar aquel desnivel....y lo conseguimos.

La tarta quedó entregada y todos contentísimos, se comieron hasta el fondant, que mira que es dulce. A mi no me gusta, aunque queda muy bonito.

Para terminar os quiero dejar con un texto que he encontrado mientras hacía el montaje de las fotos, porque no sabía como se escribía Aloha:

El Espíritu Aloha como Ley:
El espíritu aloha es considerado una “ley estatal”. Aunque la palabra ley suene demasiado estricta y fuerte, el espíritu aloha no es del tipo de leyes que pueden generar problemas si se rompen. Su mayor propósito es que sirva como recordatorio a los oficiales del gobierno cuando cumplen con sus obligaciones para tratar a los demás con profundo cuidado y respeto, igual que lo hicieron sus ancestros. El espíritu aloha es más una lección que una ley. El hecho de aprender y aplicar esta lección en la vida real, los oficiales del gobierno pueden contribuir a hacer un mundo mejor, un mundo lleno de aloha.
Definición del Espíritu Aloha como Ley Estatal
"Aloha Spirit."
“Espíritu Aloha” es la coordinación entre la mente y el corazón de cada persona. Lleva a cada individuo a su propio ser. Cada uno debe pensar y expresar sus emociones a los otros.
Fuente:www.to-hawaii.com/es/aloha.php
No nos vendría mal un poco más de Aloha Spirit, como ley Estatal

Aloha a todos.


27.9.10

Solomillo ibérico con salsa de oporto y pimientos glaseados



Las celebraciones en casa de mi marido, parece bodas al estilo castizo. Cuando terminas, ya lo has hecho hasta el día siguiente y yo que soy de comer mas bien poco, me vuelvo un poco loca haciendo la comida los días anteriores.
Lo curioso es que aun siendo ganaderos de porcino, el plato principal en estos días siempre es solomillo de choto, chuletón o cordero. Así que en esta ocasión tiré de archivo, cogiendo una receta del curso de cocina  y me decanté por este plato. 

Desde hace un tiempo la carne no entra dentro de mi dieta, no por convicción, sino por cuestión de gustos, pero os podéis imaginar esto como sienta en mi familia política... siempre acabo catándolo. En este caso me comí un filetillo y tengo que decir que estaba muy bueno. La verdad es que no sobró nada, y eso es un gusto.

Las cantidades de carne que voy a poner y los tiempos son para 12 personas, vosotros tendréis que reducirlo o aumentarlo en función de los comensales. Los pimientos y la salsa se pueden hacer con antelación.



Solomillos:

4 solomillos ibéricos
Sal y pimienta

Salsa de Oporto:

1/2 vaso de Oporto
1/2 vaso de vino tinto
1 cucharadita de miel
1vaso de caldo de carne
1 cucharadita de maicena

Pimientos glaseados:

1 bote de pimientos del piquillo
1 cucharada de aceite
1 vaso de agua
1 cucharada de azúcar
2 cucharadas de vinagre de Módena

Se realizan unos cortes en diagonal a los solomillos por ambos lados, se sazonan y se fríen. Si se van a comer en el momento se dejan al gusto, pero si se van a comer más tarde, como fue nuestro caso, los doramos un par de minutos por cada lado, sin que se hagan por el interior, y antes de comer se hornear unos 15 minutos. El tiempo de horneado depende de nuestros gustos y de si la carne ya estaba muy hecha cuando la hemos introducido en el horno.

Para la salsa de Oporto, reservamos un poco de caldo de carne para diluir la maicena. Vertemos el Oporto, el vino tinto, el caldo y la miel en un recipiente, y dejamos reducir hasta que la salsa vaya cogiendo cuerpo. Si nos gustan las salsas líquidas lo dejamos así, pero si os gustan densas, que cubran, hay que añadirle la maicena. Echamos la maicena en el caldo que hemos reservado, la diluimos y la añadimos a la salsa. Llevar otra vez al fuego y la dejamos cocer hasta que tenga la consistencia deseada.

Se puede también desglasar la sartén donde hemos hecho  los solomillos. Entonces retiramos el aceite sobrante, echamos el Oporto para desglasar, y luego el resto de ingredientes, como he descrito antes.

Para los pimientos, se ponen todos los ingredientes en una sartén, teniendo en cuenta que el agua debe de cubrir los pimientos y se deja cocer hasta  que se evapore el agua y se caramelicen.

Emplatamos y servimos.


Las fotos de esta entrada las hizo mi hermana, gracias ha ella hay fotos de los platos de este día

21.9.10

Calabacines caprichosa con puerro y salmón

Para algunos ya casi está acabado la temporada de calabacines, pero por estas latitudes todavía están los huertos rebosantes. Y como todos los que tenemos la gran suerte de disponer de un huerto, tenemos que dar salida a estos magníficos frutos, que  siempre tiene un hueco en nuestra mesa. Ayer mismo en La cocina de Javi , nos comentaba sus propiedades nutricionales.

Mi afición a esta hortaliza, empezó hace 10 años cuando Gaby llegó a casa con una caja llenita de calabacines y otras hortalizas, y pensé ¿qué hago con todo esto si sólo somos dos?. No sabía que hacer con tantos, solo sabía hacer crema de calabacín. Así que cada mañana que me iba a Madrid, me llevaba el huerto a cuestas. Os podéis imaginar mis amigos tan contentos.

Ahora la cosa a cambiado, tengo 2 congeladores verticales. Si 2, entre la matanza y el huerto... y me falta sitio. Y mis amigos... el huerto también da para ellos, hasta para las gallinas.

La receta que os presento hoy, es de como la llaman algunos, la biblia de la comida italiana "La cuchara de plata", un libro con más de 2000 recetas, para os hagáis una idea los que no lo conocéis.

Yo era de las que pensaba que la comida italiana era pasta, pizza y focaccia, hasta que tuve la gran suerte de pasar unos días con una familia italiana. Ingenua de mi pensé "como me voy a poner a pizza", nada más lejos de la realidad. El plato que me sacó de mi ensueño fue un guiso de alubias con pulpitos. La mamma me dijo que era un plato de tradición familiar della sua nonna, no recuerdo de que parte de Italia me dijo, pero tengo grabado los aromas y sabores de aquel plato. Desde entonces mi relación con la cocina italiana cambió, igual que con la norteamericana, pero eso lo contaré otro día.
Desde entonces perseguí el libro de La cuchara de plata, hasta que conseguí que Papá Noel, me lo regalara hace un par de Navidades... debí ser muy buena jejeje.

Aquí os dejo con unos calabacines españoles con un cierto aroma italiano.


Ingredientes:

4 calabacines medianos
25 gr de mantequilla y un poco para engrasar
2 puerros pequeños picados, sólo la parte blanca
80 gr de salmón ahumado, picado
120 ml de nata para cocinar (espesa)
sal y pimienta
Tiras finas de puerro


Primero cocemos los calabacines, lavados y cortados al tamaño que queramos, en abundante agua salada, durante 15 minutos. Escurrimos y los troceamos del modo que queramos para ser rellenados. Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos una fuente refractaria con mantequilla. Fundimos la mantequilla y rehogamos los puerros durante 5-10 minutos hasta que esté tierno, moviéndolo de vez en cuando. Cuando esté terminado retiramos de la sartén, añadimos el salmón, la nata y salpimentamos. Rellenamos los calabacines con esta preparación y los disponemos en una fuente refractaria. La introducimos en el horno 10 minutos.
Mientras freímos en aceite muy caliente las tiras de puerro, las sacamos y salamos. sacamos los calabacines de horno. Emplatamos decoramos con puerro frito y listo para degustar.

¿Es para mi....princesa?

La verdad es que desde que empecé con el blog, me he dado cuenta de que hay otra cosa que me gusta tanto o más como cocinar, y es entablar conversaciones con vosotr@s. Es como escribirse por carta, a mi me encantaba escribirme por carta, postales, christmas...¿A vosotros?

Descubrí hace pocos días que realmente me sigue encantando escribir pero en este caso por mail o en el blog. 

¿Os habéis dado cuenta que por mail, no nos podemos interrumpir y soltar toda la parrafada de golpe? y lo mejor escuchar, escuchar con todos los sentidos, filtrando cada palabra, cada sentimiento...

Cuatro ratos he compartido con Ague, y parece que la veo todos los días para el desayuno, con esos fantáticos postres que nos prepara para poder compartir con el café, en mi caso el té de las 6 de la mañana.

Enciendo el ordenador con el té humeante esperando al lado del teclado y me voy  al blog de Ague a por un trozo de torta de chicharrones, porque lo higos ya se han acabado....y comienza con mas vitalidad e ilusión. Es algo que me ocurre con muchos de vosotr@s. Sé que no tengo nada de tiempo, siquiera un sitio cercano para poder comprar ciertos ingredientes pero todas las mañanas fantaseo con lo que voy a cocinar ese día.

Esta noche mi amiga, porque así lo siento, me ha concedido el premio princesa,  yo debería dedicárselo a otras personas, pero no puedo, lo siento.

Tomo prestadas las palabras de otra amiga, que sin conocerme de nada ahí colgó una receta mía y tuvimos una larga conversación en una de esas noches, que aunque deberías ir a dormir, no puedes dejar de estar enganchad@ La cocinera de Bétulo.

"El premio se lo otorgo a todo el que quiera cogerlo y llevárselo, pienso que todas lo merecéis" aunque seáis príncipes, estas últimas son mías.




Un abrazo




17.9.10

Aguacate macerado en aceite de oliva con anchoas


La verdad es que cuando se plateó la idea del concurso en el blog de Sara, creo que la gran  mayoría de nosotros pensamos,  ¿qué plato no lleva aceite de oliva?  Nosotros hacemos hasta en AOVE, hasta las patatas fritas y no es un exagerar.

Muchos pensarán que es un derroche, sin embargo me he criado con aceite de oliva y no puedo con el sabor de otros aceites. Hay aceites de oliva de baja calidad que en el momento que fríes con él un par de veces se convierte en una sustancia viscosa, con un sabor muy característico del aceite quemado, que puede llevar al cubo de la basura el plato más suculento.

La empresa que patrocina el concurso aceitevirgen.com, es una empresa pionera en lo que se refiere a vender aceite de diferentes marcas vía internet. De este modo consiguen tener una oferta mayor y poder ofrecer al cliente aceites de alta calidad con diferentes orígenes, aromas, intensidades... e incluso tener la posibilidad de adquirir aceite de cultivo ecológico.

El plato que presento es muy sencillo, pero sin el ingrediente principal el AOVE, no tendría ningún misterio. Tenemos que tener en cuenta, que el recipiente donde hagamos la preparación será en que posteriormente se presente en la mesa.


Aguacate macerado con Aceite de Oliva Virgen Extra




Ingredientes:

1 aguacate
1 lata grande de anchoas en aceite de oliva
Aceite de Oliva Virgen Extra

En un recipiente con un poco de profundidad, colocamos las anchoas formando una capa que cubrirá todo el fondo.
Partimos el aguacate por la mitad quitamos el hueso y lo sacamos de la cáscara. Encima de una tabla con un cuchillo bien afilado, cortamos en láminas finas el aguacate y lo disponemos encima de las anchoas, hasta taparlas por completo.
Finalmente cubrimos con Aceite de Oliva Virgen Extra, y dejamos macerar en la nevera un mínimo de 24 h.

Se sirve junto con pan tostado y cada uno se prepara sus propias tostas, o se preparan las tostas con antelación.


13.9.10

La moussaka de mi madre



Si mi madre estuviera aquí seguro que sería una friki con esto de los blog culinarios. Todavía la recuerdo comprando las revistas de cocina que había por aquel entonces a modo de fascimil. Todavía conservo alguna. Algunas recetas no había humano que se las comiera, y otras solo con ver la foto hoy en día echan para atrás.

Sin embargo en su afán de preparar comida que nos gustara, se saltaba a la torera cualquier receta y la modificaba a su gusto, o mejor dicho al nuestro. Hasta conseguir que los comensales dejaran el plato inmaculado.

Eso fue lo que pasó con la Moussaka, primero probó con la receta al pie de la letra, y fue un pequeño desastre, desde nuestro punto de vista, ya que ellos se chupaban los dedos.

El principal inconveniente con el que se encontraba, era el tomate frito casero, yo sólo lo comía con el arroz a la cubana, de cualquier otra manera me daba un asco horroroso. Hoy por hoy, se que soy intolerante al tomate, aunque sí que me gusta de muchas maneras y lo como con moderación. 

A esto había que añadirle que la mezcla de la carne con hortalizas y verduras no va conmigo, salvo alguna excepción.



El caso, es que la mujer dio mil vueltas hasta conseguir una manera de que sus hijas comieran berenjena. Ella lo llamaba "moussaka", y con ese nombre se quedó.

Hace años cuando ella ya no estaba entre nosotros, descubrí que la moussaka no era lo que yo hacía en casa, sin embargo para mi es un plato muy entrañable que me recuerda muy buenos momentos y para mi seguirá siendo la moussaka de mamá.

Esta moussaka va por ti mamá.



Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Septiembre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina tradicional griega, una Musaca.

Ingredientes:

3 berenjenas
3 huevos
Harina
1 kg tomate frito
1 paquete de lonchas de queso para fundir
Parmesano recién rallado

Pelamos las berenjenas y las cortamos en rodajas de unos 5 mm. Las colocamos en una rejilla y salamos. Transcurridos 10 minutos repetimos la operación por el otro lado y dejamos otros 10 minutos. Metemos en agua fría y lo dejamos reposar 10 minutos más y escurrimos.

Rebozamos con harina y huevo en este orden, y freímos. Según van saliendo de la sartén, las dejamos reposar en un plato con papel absorvente.

En una fuente de horno comenzamos poniendo una capa de tomate, otra de berenjenas y otra de queso, y volvemos con otra capa de tomate, berenjenas y queso, así hasta 3 veces, terminando con tomate.

Introducimos en el horno previamente calentado 180º, y lo dejamos 25 minutos, sacamos la bandeja espolvoreamos parmesano y dejamos gratinar 10 minutos.

Buen provecho.


10.9.10

Ensalada de queso feta, uvas y melón

Me gustaría agradecer a toda la gente que me ha visitado, se ha hecho seguidora y me ha comentado, su compañía. Todos sabemos, que gracias a ese esfuerzo, los dias grises tiene mas color, y que aunque estemos saturados por otras razones, exprimimos el tiempo más de lo que deberíamos.

Me encanta visitar vuestros blogs, y comentarlos. Me gustan, inspiran, enternecen, alegran, y algunos entristecen.

He empezado hace muy poco y sin embargo mi lista de pendientes por hacer es interminable, no tengo tiempo de cocinar tanto. Hay días en los que las recetas, las anotaciones, las cosas interesantes, se me amontonan. Otras veces que enciendo y veo en el reader 1541147567 actualizaciones, ¡horror! sólo tengo 5 minutos.

La única manera de agradeceros el que esteis ahí es dedicaros esta entrada a tod@s los que me comentáis y me seguís.

Un millón de besos y gracias.




Esta ensalada la probé por primera vez en un restaurante italiano que hay en el pueblo de Alcoceber en Castellón, y desde entonces en verano no falta en nuestra mesa.

Ingredientes:

1 lechuga hoja de roble
1/4 de melón
1 racimo de uvas negras
Queso feta

Las uvas se lavan y se cortan por la mitad. El melón se trocea (yo en este caso hice bolas), la lechuga se lava y se corta con las manos, para evitar la oxidación. 

Montaje:
Se coloca la lechuga y encima se dispone el melón, las uvas y el queso feta desmenuzado con las manos.

La última vez que la comimos, mi chico comentó que la próxima vez que la hiciéramos podríamos aliñarla con una vinagreta de miel. Puede ser una buena idea, para mi gusto no necesita más, pero se probará.

7.9.10

¿Quién se ha comido mi queso?

La primera tarta de fondant que hice sin guía, fue la del cumpleaños de mi hermana. Todavía no tenía el blog, así que las fotos quedaron olvidadas.

El otro día ordenando mis fotos personales, me encontré con ellas, y decidí que era un buen momento para presentarlas. Aquí os dejo su imagen y la receta del bizcocho.


Ingredientes:

Para el bizcocho de chocolate (10 raciones):

7 huevos
150 gr de azúcar
250 gr de harina tamizada
1 sobre de levadura
40 gr de cacao en polvo
1 taza de aceite vegetal

Almíbar:

300 ml de agua
6 gr de azúcar
1 cucharada de cacao

Relleno o mousse:

6 huevos
200 gr de cobertura de chocolate (70% de cacao)
Unas gotas de extracto de vainilla

Primero hacer el relleno el día anterior, para que tenga consistencia y se pueda extender bien.
Separamos la yemas de los huevos, ponemos la yemas sobre un colador y las pinchamos con un tenedor. Dejamos que se tamicen, tardará, pero hay que dejarlas que lo hagan solas. De este modo se queda en el colador, una membrana, que es la que hace que el huevo tenga olor.
Montamos las claras apunto de nieve, y derretimos el chocolate con cuidado de no quemarlo.
Dejar templar y mezclar con la vainilla y las yemas. Incorporaremos las claras montadas, poco a poco y de manera envolvente. Al principio, podemos hacerlo más rápido, porque la mezcla es muy consistente. Lo introducimos en la nevera hasta el día siguiente.

Para hacer el bizcocho, primero mezclamos el harina y el cacao tamizados con la levadura en un bol aparte.
Luego batimos los huevos con le azúcar hasta que no se note el azucar. Sin dejar de batir, vertemos el aceite despacio. Por último, vamos echando cuchara a cuchara la mezcla de harina, cacao y levadura.
Echamos la mezcla en un molde previamente untado en mantequilla y enharinado, e introducimos en el horno precalentado a 180º entre 45 minutos y 1 hora.
Cuando introduzcamos un palillo y salga limpio, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar, desmoldamos.

Para hacer el almíbar, ponemos en un cazo a hervir el agua, el azúcar y el cacao, hasta que se mezcle todo bien.

Montaje.

Partimos el bizcocho por la mitad. Con ayuda de una brocha o de un pulverizador, empapamos de almíbar las dos partes por ambas caras.
La parte de abajo será la que antes era de arriba con el abombamiento para arriba, untamos de mousse de chocolate, que habremos sacado 5 min antes de la nevera. Ponemos la otra parte, de modo que el fondo se que de mirando para arriba. Con el resto de mousse untamos el bizcocho por fuera.
El mousse hace de pegamento para el fondant.
Si vosotros queréis hacer solo la tarta, podéis dejar el bizcocho sin untar por fuera o bien hacer más cantidad de mousse y que quede bien cubierto.

4.9.10

Chimichangas o burrito frito

Ya estoy de vuelta, con muchas ganas de publicar y de visitar vuestro blog, aunque algunos ya los he visitado estos días. Han sido unos días muy ajetreados, con los niños de un lado para otro, y de celebraciones, ya que entremedias hemos tenido dos celebraciones de cumpleaños, el mío y el de Gaby. 

Así que os podéis imaginar que he cocinado, fotografiado y disfrutado. Poco a poco a lo largo de este mes iré publicando los platos que he ido confeccionando, pero mi primera entrada es para la segunda receta que quiero presentar al Concurso Lazy Blog-Kitchen Club.

Os comento un poco como surgió la idea de realizar este plato, que por cierto he podido comprobar, con bastante asombro, que en la película de animación de Shrek 4, sale un puesto de chimichangas.


Cuando decidí concursar sabía que iba a ser un poco difícil para mi ya que nunca había probado la comida mejicana a excepción de los frijoles negros que en mi casa son clásico, pero ahora en verano no me apetecía preparar este plato. Así que me puse a investigar y a decidir que podía hacer.

En mi búsqueda llegue a sitios curiosos como Historia de la gastronomía mejicana, pero fue en la Wikipedia donde encontré el nombre de chimichanga y me puse a investigar como se hacían.

Son burritos fritos típicos de la zona norte del país. Se pueden hacer de diferentes tamaños, hasta del tamaño de una pizza que recibe el nombre de sobaquera. Son tortillas de harina,  rellenas de un guiso de carne deshebrada, dobladas con forma de rectángulo y luego fritas en aceite o manteca. Es un plato bastante consistente y como tal puede considerarse plato único.

 Ingredientes:
4 tortillas de harina
200 gr de pechuga de pollo
100 gr de panceta ahumada en tiras
1 cebolla
1 tomate grande
100 ml de caldo de pollo
Queso cheddar en taquitos
Cilantro
Chile en polvo


Se pica muy fina la cebolla y se pone a pochar con una pizca, cuando este transparente se le añade el tomate en dados, previamente pelado y despepitado. En una sartén a parte se pone la panceta cortada en tiras a freír en su propio aceite. Cuando esté hecha se retira el exceso de grasa con un papel absorbente y se incorpora al sofrito.

Mientras se pone a cocer el pollo en agua, unos 10 minutos. Se retira del fuego reservando el caldo y deshebrando el pollo, para incorporarlo al sofrito. Añadimos el caldo, dejándolo cocer hasta que se evapore.

Ponemos una pizca de chile, cilantro picado y si es necesario corregimos de sal. Dejamos que se enfríe, que será cuando incorporemos el queso.

Preparamos una tortilla de harina, ponemos en el centro una cucharada o dos del guiso y cerramos como si fuera un sobre con forma un rectángulo. Nos ayudamos de unos palillos para cerrarlos, así al freírlos no se abrirán.
Calentamos el aceite y los freímos por ambos lado. Los ponemos en un plato con papel absorbente para que suelte el exceso de aceite. Quitamos los palillos.

Emplatamos con una ensalada o con un poquito de salsa guacamole o tomate.